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Tratamiento psicológico para ADULTOS

Trastornos del sueño

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Tratamiento de la ansiedad

El sueño es una función muy importante del organismo animal. Científicamente no se sabe muy bien por qué es tan importante, aunque se han demostrado sus beneficios regeneradores y de organización de la memoria. Lo que está claro es que cualquier tipo de trastorno del sueño nos puede afectar mucho en nuestro día a día y puede ser realmente limitante. Te contamos por qué nos afecta tanto y cómo podemos mejorar nuestro sueño.

Índice

Importancia del sueño

El sueño es una necesidad biológica muy importante. Con ella recuperamos energías, nuestro cuerpo se regenera y nuestro cerebro reorganiza la información que ha ido recibiendo a lo largo del día. Para obtener un sueño verdaderamente reparador y satisfactorio se recomienda dormir un número concreto de horas, que dependen de la edad:

  • Bebés de menos de 1 año deben dormir entre 12 y 16 horas.
  • Niños entre 1 y 5 años deben dormir de 10 a 14 horas.
  • A partir de los 6 años y hasta los 12 pueden dormir de 9 a 12 horas.
  • Desde los 13 años hasta los 18 se recomienda dormir entre 8 y 10 horas al día.
  • A partir de los 18 años, se recomienda dormir alrededor de 7 horas al día, aunque conforme nos vamos haciendo mayores, estas horas se van reduciendo. A partir de los 50 años, las personas suelen dormir una media de 6 horas y el sueño suele ser menos profundo.

No dormir lo suficiente, hacerlo de manera insatisfactoria o dormir demasiado, puede tener varias consecuencias, que van desde el cansancio hasta la falta de memoria o de concentración, por lo que un tratamiento psicológico para trastornos del sueño se hace verdaderamente importante. Además, esto se relaciona mucho con diferentes trastornos psicológicos, como pueden ser la ansiedad o la depresión. En estos casos, el trastorno del sueño puede verse como un síntoma o una causa, por lo que muchas veces tiene su propio tratamiento.

Ciclo sueño-vigilia y fases del sueño

El ciclo sueño-vigilia se refiere al ciclo que tenemos todos los animales a lo largo del día entre el dormir y el estar despiertos (vigilia). En los seres humanos, solemos estar despiertos por la mañana y tener más sueño por la noche. Esto lo regulamos de manera inconsciente gracias al núcleo supraquiasmático, una pequeña estructura dentro de nuestro hipotálamo. Las células de éste recogen la información sobre la cantidad de luz que hay en el entorno y en función de esto regula el sueño y el despertar.

tratamiento_ansiedad

Una vez que se inicia el proceso del sueño, nos encontramos con 2 fases: la fase REM y la etapa No REM:

  • Fase no REM: Se divide, a su vez en 4 fases:
    • Fase I: Es la fase del sueño en la que comenzamos a quedarnos dormidos, por lo que se da un sueño muy superficial.
    • Fase II: Empezamos a entrar en un sueño profundo, desconectándonos del entorno.
    • Fase III y Fase IV: Entramos en un sueño muy profundo y reparador. Baja la presión arterial y la tensión muscular y la respiración se hace más lenta y profunda.
  • Fase REM (rapid eye movements): Esta fase del sueño se caracteriza por un movimiento rápido de los ojos, aunque el resto del cuerpo suele quedar inmóvil. Es la fase en la que aparecen los sueños y se cree que es la fase en la que el cerebro reorganiza la información recibida a lo largo del día.

A lo largo de una noche pasamos varias veces por cada fase, haciéndose cada vez más larga la fase REM.

¿Qué son los trastornos del sueño?

Los trastornos del sueño son descritos como cualquier alteración del ciclo sueño-vigilia que provoca malestar en la persona. Es decir, tanto si dormimos demasiado, como si dormimos demasiado poco, podemos estar padeciendo un trastorno del sueño. Sin embargo, también podemos incluir dentro de trastornos del sueño aquellos relacionados con pesadillas, terrores nocturnos o sonambulismo.

Para hablar de trastorno es importante que se produzca cierto malestar en la persona o que tenga consecuencias negativas en el organismo. Por ejemplo, una persona que duerme 4 horas al día, pero que no tiene ningún malestar con ello, podría no estar sufriendo un trastorno del sueño por lo que no necesitaría un tratamiento psicológico para el insomnio. Sin embargo, sería recomendable que esta persona durmiera más horas, ya que el sueño es imprescindible para la reparación del cuerpo.

Tipos de trastornos del sueño

Son aquellos trastornos relacionados con la cantidad, la calidad y el horario del sueño. Entre ellos nos encontramos:

  • INSOMNIO: Se define como la dificultad para iniciar o mantener un sueño reparador. Se suele asociar con mucho malestar, angustia e incapacidad para hacer las tareas durante el día. Puede ser un insomnio de conciliación (nos cuesta mucho dormirnos y damos vueltas en la cama al acostarnos), insomnio de mantenimiento (nos cuesta mantener el sueño y nos despertamos varias veces a lo largo de la noche) o insomnio tardío (nos levantamos antes de lo deseado y no podemos volver a dormirnos). Se ha demostrado que, en estos casos, las personas tenían unas fases III y IV más cortas, por lo que el sueño era menos reparador. Además, las personas suelen subestimar el tiempo real que pasan dormidos, ya que se suelen levantar muy cansados, es necesario en este caso encontrar la causa del mismo y realizar un tratamiento psicológico para el insomnio.
  • HIPERSOMNIA: Se refiere a la sensación de adormecimiento extremo durante el día. Dentro de este grupo nos podemos encontrar con dos grandes trastornos que son muy limitantes:
    • NARCOLEPSIA: Es un trastorno del sueño en el que la persona se siente excesivamente cansada durante todo el día. Este cansancio se suele acompañar de “ataques de sueño” repentinos e inesperados que le obligan a la persona a tomar pequeñas siestas. Estas siestas son algo reparadoras y evitan el cansancio durante un pequeño periodo de tiempo, pero pueden aparecer en momentos muy inoportunos e incluso peligrosos. Estos “ataques de sueño” pueden ir acompañados de una disminución muy brusca del tono muscular, sobre todo en la cara y la cabeza, pero también en brazos y piernas. Esto hace de la narcolepsia un trastorno peligroso, ya que puede provocar la caída de la persona o la pérdida de control en una situación no apropiada (por ejemplo, conduciendo). Pueden aparecer, además, elementos oníricos, como alucinaciones o parálisis del sueño, estando la persona aún despierta.
    • SÍNDROME DE APNEA OBSTRUCTIVA DEL SUEÑO: Es un trastorno del sueño relacionado con la respiración. En este síndrome aparece una obstrucción de las vías respiratorias, que provocan la aparición de ronquidos. Cuando la persona consigue respirar de nuevo, puede producir balbuceos y movimientos bruscos, por lo que el sueño no es un proceso continuo, ni reparador. Esto provoca una extrema somnolencia diurna, que puede llegar a ser peligrosa en caso de que la persona se quede dormida cuando no debería.
  • TRASTORNOS DEL RITMO CIRCADIANO: Este tipo de trastornos del sueño se caracterizan por una alteración del ritmo circadiano. Los ritmos circadianos son periodos de 24 horas en los que se regula el ciclo de sueño-vigilia. Este tipo de trastornos provoca desajustes en nuestros hábitos y podría conllevar un peor descanso. Ejemplos de esto serían jet lag, cambios de huso horario, cambios de turno laboral…

Son aquellos acontecimientos problemáticos que ocurren durante el sueño y que podrían impedir que el sueño sea reparador, por lo que los psicólogos especialistas en trastornos del sueño también aquí tienen un papel fundamental. Dentro de las parasomnias nos encontramos:

  • PESADILLAS: Las pesadillas son sueños que producen una elevada angustia en la persona y que pueden provocar que se despierte demasiado pronto, antes de que el sueño haya sido reparador. Las pesadillas suelen tener componentes terroríficos, que afectan a la integridad de la persona o que le hacen sufrir una emoción negativa de manera muy intensa (por ejemplo, vergüenza). Una vez que la persona se despierta, vuelve a estar en contacto con el entorno, pero la angustia de la pesadilla permanece por algún tiempo. Por lo general y en situaciones normales, las pesadillas no suelen corresponderse con la realidad. Sin embargo, en el trastorno de Estrés Post-Traumático, estas pesadillas pueden reproducir la situación traumática. Suelen ocurrir en la fase REM, sobre todo en la segunda mitad de la noche.
  • TERROR NOCTURNO: Los terrores nocturnos son despertares bruscos, acompañados de llanto, miedo y angustia, sudoración, taquicardia, etc. La persona puede tener los ojos abiertos, aunque no esté despierta del todo, por lo que no hace caso a los elementos tranquilizadores del entorno. Si la persona se despierta, se va a mostrar muy confusa y desorientada y al día siguiente no va a recordar nada de esto. Es un trastorno que aparece en la fase No REM del sueño (primer tercio de la noche) y se da sobre todo en la infancia, aunque puede aparecer también en la edad adulta.
  • SONAMBULISMO: El sonambulismo es un trastorno del sueño que se da, al igual que los terrores nocturnos, en la fase No REM, durante el primer tercio de la noche. Se caracteriza por movimientos automáticos, con los ojos abiertos y mirada fija y perdida, pero sin respuesta hacia el entorno (es difícil despertarles). Al ser movimientos automáticos, suelen ser acciones que llevan a cabo en su día a día, como levantarse, lavarse los dientes, etc. Si se despierta, la persona se muestra confusa y desorientada y no recuerda. Si no se le despierta, la persona sigue durmiendo y al día siguiente tampoco recuerda nada del episodio de sonambulismo.
trastornos del sueño

Causas de los trastornos del sueño

Las causas de los trastornos del sueño pueden ser muy variadas, debido a que existen muchos trastornos del sueño. En general, podríamos distinguir dos tipos de causas:

  • Causas orgánicas: Por ejemplo, el dolor crónico o el hipertiroidismo. Deben ser siempre descartadas antes de iniciar la terapia psicológica para trastornos del sueño.
  • Causas psicológicas/psiquiátricas: Se observan en numerosos trastornos del sueño, que aparecen más como un síntoma que como trastorno aislado:
insomnio
  • Insomnio: Los trastornos emocionales que suelen cursar con el insomnio son la ansiedad y la depresión. Sin embargo, también puede aparecer como consecuencia de los pensamientos rumiativos que aparecen el TOC o en el TCA, que impiden que la persona descanse durante 8 horas seguidas. Además, puede aparecer como síntoma de trastorno postraumático.
  • Hipersomnias: Pueden aparecer también como consecuencia de la depresión y la ansiedad, aunque también es común observarlas en casos de disociación.
  • Pesadillas: Suelen aparecer más tras una situación traumática, debido a la ausencia de integración de esa información con el resto.
En estos últimos casos ya sí sería recomendable contactar con un psicólogo especialista en trastornos de sueño. Otra cuestión que no debemos perder de vista la predisposición genética, que podría hacernos más vulnerables a sufrirlos, y el aprendizaje por parte del entorno, que va modelando poco a poco nuestras rutinas y forma de entender el sueño y el descanso.

Tratamientos de los trastornos del sueño

Hay dos tipos principales de enfoque para los tratamientos de los trastornos del sueño:

Para iniciar un tratamiento psicológico de los trastornos del sueño, debemos haber descartado las causas orgánicas. Una vez hecho esto, podemos observar la higiene del sueño que tiene el paciente y mejorarla en caso de que sea necesario. En este sentido, se recomienda:

  • No usar pantallas muy luminosas antes de acostarse.
  • Tratar de mantener una rutina (irse a dormir y levantarse todos los días a la misma hora y, si se puede, también mantener una rutina saludable con las comidas).
  • No consumir drogas. Tampoco alcohol, tabaco o cafeína, ya que todas estas sustancias afectan a la calidad del sueño.
  • Hacer ejercicio físico durante el día, pero no justo antes de dormir.
  • Cuidar la alimentación, que sea variada y saludable. Si es necesario, podemos acudir a un nutricionista que nos guíe en este sentido.

Además de la higiene del sueño, será de vital importancia hacer una buena evaluación de las causas del trastorno para poder ponerle remedio y deje de afectar a la calidad de nuestro sueño. En Psicolive Psicólogos utilizamos dos tipos de tratamientos psicológicos para el trastorno del sueño:

  • Tratamiento cognitivo-conductual: Cuando el origen está en preocupaciones excesivas, en la falta de ganas o de energía y ante problemas emocionales, como el miedo. Se dan herramientas para poder hacer frente a estos pensamientos y emociones.
  • EMDR: Cuando observamos alguna experiencia traumática en el pasado que pueda estar afectando al problema actual. Ayuda a la integración y reprocesamiento de la información para desensibilizarnos ante esos recuerdos.

Se recomienda siempre, como decimos más arriba, hacer una evaluación médica de posibles trastornos neurológicos o endocrinos, para descartar un origen fisiológico. De tener un origen orgánico, estos médicos podrían darnos la mejor solución a nuestro problema con el sueño.

Por otro lado, el tratamiento psiquiátrico puede fortalecer mucho el tratamiento psicológico. En los casos de insomnio, se suelen utilizar medicamentos sedantes y antidepresivos, mientras que para la hipersomnia se suele utilizar estimulantes (parecidos a los usados para el TDAH). Hay que señalar que estos medicamentos son eficaces, pero altamente adictivos, por lo que debemos consultar con el médico tanto para empezar a tomarlo, como para dejarlo.

¿Por qué ir a un psicólogo especialista en trastornos del sueño? 

Los trastornos del sueño son muy incapacitantes, porque terminan agotando a la persona. El psicólogo experto en trastornos del sueño de Psicolive Psicólogos podrá ayudarte a:

  • Aprender a observar los patrones de conducta que afectan a este trastorno.
  • Aprender a manejar los pensamientos que nos asolan a la hora de dormir.
  • Entender qué nos está pasando para poder ponerle solución.
  • Integrar la información con nuestra historia previa, resolviendo posibles traumas.

¿Crees que puedes necesitar tratamiento psicológico para trastornos del sueño? No dudes en consultar con nosotros y empezar a mejorar tu calidad de vida con Psicolive Psicólogos, tus expertos en insomnio y otros trastornos del sueño.